Es tiempo, hoy y todos los días, de decir que No cuando uno quiera.
Me da rabia el machismo encubierto que veo tanto, día a día, incluso en mí -a propósito de que está tan de moda criticar siempre lo que me parece que es ajeno a mí, cuando generalmente criticamos desde nosotros (lo que es un buen punto a tener en cuenta)... como cuando le damos "consejos" a alguien, que en realidad son más bien consejos a nosotros mismos-. Me acordé de eso que pasó hoy en el cumpleaños de la Constanza, mi prima que cumplía 2 años... le regalaron un juego de tacitas de té y un tío dijo "para que se vaya acostumbrando", o algo así. La cuestión es que con Escafandro nos miramos y claro... es verdad lo que él dijo, los juegos son el prototipo de personas que se quieren criar (criar no como los padres autónomos, sino como los padres también criados bajo regímenes, y así sucesivamente), la cuestión es que nadie lo dice en voz alta. a mí me criaron con la idea de un príncipe azul al que tuve que asesinar hace algunos años, con la idea también de que soy fea porque tengo pelos y no me los saco, de que soy poco femenina porque no me quedo callada y digo las cosas que me molestan, y orque además... claro... bla bla blá... parámetros... en fin. Los dejo con el texto ajeno elegido el día de hoy, que fue extraído de la web www.consumehastamorir.org una de las páginas agradablemente maravillosas que uno se encuentra por ahí.
: ) Abrazillos a todos quienes lean, a quienes no lean, a quienes sepan y no sepan leer, ya sea por asuntos sociales, culturales, animalísticos, etc (la Kuro no sabe leer pero estoy segura de que ella, en este mismo instante, precisa un abrazo). Y pido disculpas a la gente que piensa algo de mí y que no soy, porque cambio constantemente y soy una persona bastante inestable y muchas veces, insensible, así como otra muy muy sensible, y porque mi lenguaje cambia también constantemente, como si el interior fuera otro, como de esos juguetes que uno tenía antes que eran visores de imágenes que uno debía ir dando vueltas y que conformaban historias: hay muchas de esas historias giratorias en todos, pero muchas veces (y dígame que no quien) nos da la mismísima flojera evitarlas, porque... lo mismo... skldjlkasjdl.
He aquí el texto:
« Estamos hartas de modelos, de medidas perfectas y de que se traten la celulitis, las arrugas ,la menstruación, menopausia...como enfermedades, como problemas para los que, por supuesto, alguien tiene una solución que vendernos. Comprarán cada vez más tiempo en televisión y más espacios en nuestras calles, revistas, periódicos, paradas de guaguas, tranvía... para recordarnos ¿cuántas veces al día? que no podemos salir a la calle sin depilarnos, sin “estar guapas”, sexys, flacas y sonrientes. Nunca seremos perfectas, pero tampoco querremos serlo... sabemos de la dificultad de romper con todo lo que nos han metido desde el momento que nacemos (o ya antes de nacer...). Somos nosotras las que hoy gritamos esto, y las mismas que mañana nos miramos preocupadas al espejo. Pero esta situación no puede más que multiplicar nuestras ganas de cambiar esta basura que tenemos dentro.
Ya vemos las consecuencias de la violencia con que la sociedad trata a las mujeres, desde las muertas hasta las niñas anoréxicas. Cómo esta presión y re-presión sobre nosotras nos tiene tan sumisas que no mordemos a quién nos hace daño y compramos sus productos.
Que en una tienda de salud, haya un cartel enorme que diga: “ Es horrible que tengas arrugas, no enseñes la celulitis en verano, deseas ser la mujer de este anuncio, tienes que reafirmar tu pecho, cómprame para curarte la baja autoestima, estás gorda, tienes granos, eres vieja, avergüénzate de ti misma...” es violencia.
La publicidad, aunque no lo parezca, jamás pasa desapercibida por nuestras vidas, nos manda mensajes al cerebro infinitas veces al día que van haciendo mella en nosotras mismas y en nuestras relaciones. En vez de exigir que dejen de invadir nuestro espacio vital, nos creemos sus soluciones creando nuestros problemas. Y les ayudamos a publicitarse...
No vamos a permitir que esto siga así. Tenemos nuestros cuerpos, con sus distintas formas, sensibilidades, recovecos y placeres... Estamos aprendiendo a conocerlo y disfrutarlo, a sentirlo como lo que es, una parte de nosotras que nos da placer y nos permite crear, y que tiene infinitas posibilidades más... Estamos aprendiendo que en este proceso hay personas e instituciones que no nos permiten avanzar, que nos agreden y nos violentan, que nos mantienen donde no molestemos, que impiden que nos comuniquemos... Y por eso, este noche nos hemos propuesto que un buen número de farmacias no nos insulten mañana, cuando paseemos por la calle delante de escaparates que no podrán decirnos: “Es horrible que tengas arrugas, no enseñes la celulitis en verano, deseas ser la mujer de este anuncio, tienes que reafirmar tu pecho, cómprame para curarte la baja autoestima, estás gorda, tienes granos, eres vieja, avergüénzate de ti misma...”
En una sociedad enferma crecen personas enfermas, algunas aún creen que su cuerpo es el problema...
NO LLAMES SALUD A LA ANOREXIA Y LA BULIMIA
NO LLAMES SALUD A METERNOS MIEDO A SALIR A LA CALLE... »